Tractor STIHL RT 6112.1 ZL
5.489,00 €
6.099,00 €
-11% Descuento
** IVA INCLUIDO y ENVÍO GRATIS
Descripción del producto
En fincas con más de 3.000 m², cortar con cortacésped de empuje significa muchas pasadas, tiempo perdido y cansancio. Con este tractor cortacésped de gasolina trabajas sentado, cubres hasta 8.000 m² con menos maniobras y consigues un acabado uniforme en menos tiempo.
¿Por qué elegir el Tractor Cortacésped STIHL RT 6112 ZL?
- Peso [no especificado]: Chasis robusto, pensado para muchos años
- Potencia motor bicilíndrico 635 cm³: Corta césped alto sin calarse
- Ancho de corte 110 cm: Corta 1,1 m de césped por pasada
- Capacidad recogedor 350 L: Menos paradas para vaciar en grandes áreas
- Depósito 9 L gasolina: Largos turnos con menos repostajes
- Altura corte 30–100 mm: Ajuste preciso según tipo de césped
- Radio de giro 0,7 m: Maniobra fácil entre árboles y parterres
- Control crucero integrado: Mantiene velocidad constante en superficies amplias
- Pantalla LCD visible al sol: Controlas combustible, aceite y avisos rápido
- Asiento suspendido y ajustable: Mejor ergonomía en terrenos irregulares
- Neumáticos especiales césped: Tracción sin marcar ni dañar el terreno
- Kit mulching opcional: Abona el césped reduciendo tareas de recogida
- Nivel sonoro 100 dB(A): Adecuado para uso en fincas rurales
- Mantenimiento: Acceso sencillo a filtros y engrase
Ideal para
- Propietarios de fincas y chalets con hasta 8.000 m² que quieren reducir a la mitad el tiempo de siega frente a un cortacésped de empuje.
- Jardineros profesionales y empresas de mantenimiento que necesitan un tractor fiable para trabajos recurrentes en urbanizaciones y grandes jardines.
- Campos de recreo, áreas verdes municipales y campings donde se exige corte uniforme, buena recogida y maniobrabilidad entre árboles y mobiliario.
- Usuarios que vienen de tractores antiguos sin control de crucero ni recogedor grande y buscan más comodidad y menos paradas.
Videos que te enseñarán a cómo utilizar una Motosierra STIHL de forma correcta y con buenas prácticas